martes, 18 de marzo de 2014

VORÁGINE, de ALEXANDER DRAKE



Hace algunos años me dijeron que había en España editoriales independientes especializadas en publicar libros de relatos. Me contaron que en su catálogo estaban los mejores y más prometedores cuentistas del panorama español, unos genios de la hostia que sumaban en su palmarés un sinfín de premios literarios. El caso es que me lo creí y compré un par de libros de esos supuestos dioses de la literatura. Al acabar el primero tuve que irme al baño y echarme agua fría en la cara. Me sentía cómo si alguien me hubiera vertido un cubo de mierda en la cabeza. Me dije: "Tío, solo ha sido una mala experiencia, ve y léete el segundo libro". El resultado, sobra decirlo, fue parecido, con la diferencia de que esta vez me eché a llorar, y no precisamente porque los relatos me emocionaron. ¿Qué hostias era eso? ¿A eso la llamaban "buena literatura"? Ahora algún listillo va a decir: "Bueno, porque no te hayan gustado a ti no significa que sean malos; para gustos hay colores". Me parece bien tu argumentación, pero entonces coge una diarrea de perro y para a diez personas al azar en la calle y dásela a probar. Si para gustos hay colores, seguro que alguien se la come, aunque lo dudo mucho. Mi pregunta ahora es la siguiente: "Por qué nos venden eso? ¿Qué razones de fondo hay para que una editorial gaste dinero en la publicación de semejantes bodrios?" Necesito que alguien se siente conmigo un día de estos y me explique el truco. Yo pago la comida y el café, no os preocupéis, pero necesito entender. La mayoría de esos relatos eran sosos, pretenciosos, mal armados e insignificantes. Tenía la sensación de que esos autores jugaban con las palabras y escribían sobre lo primero que se les había ocurrido sin ponerle ni pizca de emoción al asunto. Su escritura era lenta, farragosa, enredada, confusa y desaliñada. En otras palabras: esa gente no tenía nada que contar, y sin embargo nos los vendían como los nuevos genios del relato. Le doy cincuenta euros en mano al tío que se siente conmigo y me aclare el tema, lo prometo. Repito: necesito entender, es algo vital para mí en estos momentos. Luego un día un tal Alexander Drake, a quien conozco a través de otro libro que acaba de publicar, tiene el detalle de mandarme Vorágine a mi casa, un libro de relatos que ganó el VII Premio Internacional Vivienda-Villiers de Relato organizado por Ediciones Irreverentes. Empiezo a leerlo y pienso: "He aquí un escritor que no tiene miedo a decir lo que piensa; he aquí una voz original, una voz que bebe mucho de Bukowski, pero original en su esencia. He aquí un tío que nos habla del lado oscuro de la mente humana, de ese inmenso manicomio que es el mundo y de todos esos pacientes que deambulan por sus salan a la espera de que la Muerte haga acto de presencia con su asquerosa guadaña. Un escritor sin miedo es alguien honesto que con cada palabra que teclea te abre las puertas de su corazón. Un escritor sin miedo es lo más parecido a la perfección que exista. Da igual a quién imite, o de quién "beba"; el caso es que cada frase que sale de su mente es una flecha afilada que se te clava en las entrañas. El libro consta de más de ochenta relatos, algunos de ellos muy breves y otros muy largos. El nivel de la mayoría es medio/alto, pero hay algunos que destacan por encima del resto, como es el caso de El triunfador, Atrapado en un bucle, Un despertar amargo, Muerte sistemática, Sueños de la vejez, Mientras la ciudad duerme, Las piezas del puzle y Los primeros años como escritor (sensacional), donde el autor nos relata su particular experiencia en el mundillo editorial. Muchas veces no es tan importante lo que se cuenta, sino CÓMO se cuenta. Veamos un fragmento:

De pronto lo vi claro. Era un farsante. Toda mi vida era una completa broma. Yo mismo era un mal chiste. Tenía 34 años y llevaba doce trabajando en esta compañía. Mi sueldo era mediocre, mis aspiraciones nulas, mi futuro incierto, mi motivación sencillamente no existía. Eché un vistazo al calendario. Estábamos a finales de abril. Aún quedaban más de tres meses para las vacaciones de verano. No sé si conseguiría llegar hasta entonces. Y si lo hiciera, ¿de qué serviría? Tan solo supondría un descanso momentáneo antes de volver a comenzar la misma farsa un año más. Y después otro; y luego otro más; y así durante los próximos treinta años (Atrapado en un bucle, pág. 55).

¿Os dais cuenta de lo rápido que se lee esto, de la gran verdad que esconde y de cómo nos la transmite, sin dar ningún puto rodeo? Si de verdad queréis dedicaros a escribir relatos, enviadle un mensaje a Alexander Drake, alias Alain Gonfaus, y pedidle unos cuantos consejos. Es sin duda uno de los escritores vivos más interesantes del mercado, y aquí ya sabéis que no se vende ninguna moto. Ninguna.


domingo, 16 de marzo de 2014

EL HOTEL ENCANTADO, de WILKIE COLLINS


Justo se me habían terminado las novelas de casas encantadas rebosantes de fantasmas cabrones cuando di con esta obra de Wilkie Collins, magnífico autor inglés del siglo XIX de quien ya reseñamos hace poco más de un año Vida de un bribón. Este nuevo libro me ha encantado y se trata de una historia contada extraordinariamente bien y con un final digno de un maestro. Si comparáramos a Collins con un piloto de Formula Uno, diríamos que es un tipo que arranca lento en la salida, pero que acaba adelantando a sus rivales en el tramo final. Esa es la sensación epidérmica que te dejan casi todos sus libros, y El hotel encantado no es ninguna excepción. En pleno siglo XIX, se narra la historia de un lord inglés que abandona su prometida para casarse con una mujer maléfica y con oscuros precedentes a sus espaldas. Después de que Lord Montbarry se deje convencer por su esposa a asegurar su vida por una suma considerable, los recién casados se marchan a Venecia junto con el hermano de ella, un tal barón de Rivar, personaje de más que dudosa reputación, y alquilan un antiguo palacio. Al cabo de unos meses, Lord Montbarry muere a causa de una pulmonía y su viuda deja Venecia en compañía del barón tras cobrar el dinero del seguro. Todo muy sospechoso. Mientras tanto, el palacio es reformado por completo y transformado en un lujoso hotel en el que más tarde se alojarán todos los miembros de la familia del difunto lord. El final, sorprendente y trepidante, es una auténtica perla que satisfará hasta a los lectores más exigentes. Dicho esto, quiero dejar unos párrafos para hablar de Eneida, la editorial que se ha encargado de la publicación de la obra. Resulta que entré a chafardear en su página web y analicé sus colecciones. Para mi asombro, veo que Confabulaciones, en la que entra el libro de Collins, cuenta con 64 títulos publicados hasta la fecha y veo a gente del calibre de Jack London, Voltaire, Leopoldo Lugones, Rudyard Kipling, Alejandro Dumas, Oscar Wilde, Honoré de Balzac, Joseph Conrad, Edgar Allan Poe, Emilia Pardo Bazán, Benito Pérez Galdós, Robert Louis Stevenson etc. Flipo en colores. Juntamos todos los sellos de Planeta con todos los sellos de Random House con todos los sellos de Alfaguara y ni alcanzamos la mitad de la calidad literaria que tiene esta colección. Sencillamente asombroso. Y, por si fuera poco, la edición está muy bien y el precio de venta es de los más competitivos del mercado: unos 12 euros por un libro de 200 páginas. Sin lugar a duda, Eneida es en este momento y con mucha diferencia la mejor editorial de este país. Si fuera posible suscribirse a su catálogo como con las revistas, desde luego no me lo pensaría dos veces. Es la mejor labor editorial que he visto en los últimos diez años, y lo digo desde la objetividad más profunda, ya que ni conozco al editor ni sé quiénes están detrás de este sensacional proyecto. Editores de toda España, por el amor de Dios, seguid el ejemplo de Eneida. No os dejéis vencer por la envidia, meteos el ego por donde os quepa y empezad de una vez por todas a publicar literatura fumable. Os lo pido de rodillas. Y seguid leyendo, por supuesto. Podéis empezar por los libros de Confabulaciones, y veréis cómo vuestro criterio irá mejorando ojos vista para alegría de los lectores.


martes, 4 de marzo de 2014

OCHO RELATOS DE BOXEO, de ALEXANDER DRAKE



Tengo ganas de meterme un buen chute de adrenalina y de subir al cuadrilátero de mi blog para boxear un rato con las palabras. Es algo que me hace sentir bien y que desde luego no quiero ni puedo controlar. Vamos a ver, existe una manera de pensar que es típica de novatos o de gente poco familiarizada con los libros y con el mundillo literario y es la siguiente: los autores buenos publican en las editoriales grandes. Los mediocres publican en las pequeñas y los malos se autoeditan. Si un autor sabe escribir publicará en una grande, no cabe duda. Me meo en los pantalones de la risa. No sabes de lo que estás hablando, chaval, y si no vete a preguntárselo a gente del calibre de José Ángel Barrueco, Mario Crespo, Daniel Ruiz García o Alexander Drake, cuyo libro nos incumbe ahora. Mira en qué editoriales publican, luego hablamos. Si sigues confuso, echa un vistazo a los que publican en las grandes, luego hablamos otra vez. ¿De verdad no te das cuenta de que la mayoría de autores consagrados se limitan a jugar con las palabras y a la postre no dicen un carajo? ¿No ves que es todo una mafia donde impera el colegueo más cutre y bochornoso? Yo publico a mi coleguita enchufado y luego él me devuelve el favor escribiendo una reseña memorable de otro bodrio que lanzo y le comemos el tarro a los potenciales lectores atosigándolos día y noche a través de los medios de comunicación que controlamos hasta que por fin la peña se cree la gran mentira. ¿Es que no hueles el dulce aroma del engaño? Luego resulta que en medio de esta jungla sin ley surgen microeditoriales como Lupercalia, verdaderos oasis de paz donde podemos pastear buena literatura. Se trata de proyectos nacidos en la sobremesa de un restaurante o en la barra de un bar, pero casi siempre se caracterizan por ser auténticos y estar movidos por una ilusión sin fronteras que se lo lleva todo por delante (hasta que el capital lo permita, claro). Ole vuestros cojones. Y resulta que publican libros de gente con garras que acaban dándole mil vueltas a los supuestos genios furtivos, quienes copan las primeras filas de las librerías igual que los zurullos de caballo sembrados por las calles de las ferias de pueblo. Pero vayamos al grano. Ocho relatos de boxeo es el nuevo libro de un joven escritor vasco que se oculta detrás del pseudónimo de Alexander Drake (me gusta). Algunas historias son muy breves y se leen en un santiamén, mientras que otras son un poco más extensas y trabadas y hacen disfrutar a lo grande, como es el caso de Arregui, la leyenda del boxeador, sin duda la pieza magistral de este libro. En ella se cuenta la historia de un levantador de piedras llamado Arregui que justo antes del estallido de la Guerra Civil sale de Bilbao y se dirige a Nueva York, donde se convertirá en boxeador profesional. La historia no tiene desperdicio y está impregnada de ese halo melancólico que solo los grandes narradores saben transmitir, esa sensación de que todo esté pendiendo de un hilo muy fino que en cualquier momento se puede romper. Dale este libro a un agente literario o a uno de esos editores sin lecturas que circulan por ahí y ni se lo van a leer. ¿Un libro de boxeo? Bah, es un deporte demasiado violento. Primos. Hay un par de relatos cortos también muy interesantes, como Contra las cuerdas o La pesadilla del luchador. Están bien escritos y rezuman honestidad por todos sus poros, y eso, querido lector, te aseguro que es algo que no tiene precio y que solo está al alcance de unos pocos. Desde que practico Yoseikan Budo he leído un sinfín de libros de boxeo y artes marciales, y tengo que reconocer que este es sin duda uno de los más logrados. En una carta que Arregui escribe a su familia leemos lo siguiente:

"En América mi carrera como boxeador está resultando mucho mejor de lo que hubiera podido imaginar. En el fondo todo esto no es muy diferente a levantar piedras. Tienes un reto frente a ti y debes intentar superarlo. Algunos de los hombres con los que he peleado son realmente duros, pero por lo menos aquí no me van a disparar con un fusil" (pág. 69).

Honestidad, un buen gancho de izquierda y un corazón muy grande. Mezcla estos tres ingredientes y te salen ocho relatos de boxeo. Pones tres cosas en la olla y salen ocho: una receta cojonuda.  
Moraleja final: comprad el libro como sea. Es posible que en algunas librerías no lo tengan, como por ejemplo en Barcelona, ya que las distribuidoras siempre arriman su sardina al ascua de los grandes grupos, pero no desistáis. Podéis comprarlo directamente en la web de la editorial o amenazar al librero con enviarle un sicario si no os lo consigue rápido. Intentad haceros con un ejemplar; os prometo que me lo agradeceréis. Ahora ya toca ir a acostarse. He peleado un rato y en mi mente no se dibuja ninguna sombra. Solo paz. Buenas noches.


domingo, 23 de febrero de 2014

ELSEWHERE, de WILLIAM PETER BLATTY



Hace ya un par de meses que me ha dado por leer libros sobre casas encantadas. Llamémoslo obsesión. El caso es que me encontré con una variopinta oferta que iba desde el espiritismo hasta la novela de terror. Empecé con La casa infernal, de Richard Matheson, todo un clásico del género. El libro me pareció interesante, bien narrado y con una trama creíble y original. Dignos también de mención, en medio de numerosos bodrios e intentos abortados que se deslizaron ante mis ojos estupefactos, La maldición de Hill House, de Shirley Jackson (Ediciones Valdemar) y La casa y el cerebro, de Edward Bulwer-Lytton (recientemente publicado por Impedimenta). Todos estos libros comparten un mismo leitmotiv: hay una mansión supuestamente embrujada y una serie de personas se atreven a pasar un noche en ella para buscar una explicación plausible al gran baile de lo paranormal: apariciones fantasmales, ruidos extraños, muertes violentas, fenómenos de poltergeist a lo bestia, etc. Llegados a la mitad, el lector siempre acaba haciéndose la misma pregunta: ¿Cómo coño va a acabar esto? Y tras leer unos cuantos libros de casas encantadas se convence de que todos los finales se parecen bastante y vale el refrán de leído uno, leído todos. En mi caso, el rumbo cambió cuando encontré en una tienda de segunda mano Elsewhere (cuyo significado es en otra parte), de William Peter Blatty, famoso por su novela El exorcista de 1971. Lo publica una editorial que se llama Alberto Santos Editor, aunque en el copyright aparece también Imágica Ediciones; en fin, líos del mundillo editorial que acaban confundiendo a la gente. La novela se lee del tirón pese a, seamos sinceros, no estar del todo bien escrita. La protagonista principal, una agente inmobiliaria pija y neurótica llamada Joan Freeboard, es vomitiva desde la página 1 y sus frases resultan molestas y poco graciosas. Resulta que Joan quiere encargarse de limpiar la mala fama de una mansión que está en una isla cercana a Manhattan para poder venderla mucho más cara y forrarse con la comisión. Para ello, llama a una vidente inglesa, a un parapsicólogo y a un conocido escritor que en todo momento se hace el intelectual: viva los tópicos. Desde luego, si fuera por los personajes no estaría reseñando este libro. Ni os imagináis la de desgracias que les deseé a Joan y a su amiguito escritor una vez entrados en la mansión. Los diálogos tampoco funcionan bien y a menudo se tiene la sensación de estar leyendo un guion de cine barato escrito por un becario al que solo le dan un rembolso mensual por el transporte. Rellena esto como puedas, chaval, y no te compliques. Llegados a la mitad, resulta difícil de creer que un escritor de renombre como William Peter Blatty, autor de algo tan mítico como El exorcista y con una larga trayectoria a sus espaldas, se esté pasando por el forro de los cojones todo el andamio narrativo de una novela de estas características. Pero justo cuando empiezas a cagarte en el editor por haber sacrificado árboles en vano y en el autor por el bonito bodrio, llega de manera inesperada la gran sorpresa: un giro espectacular que cambia por completo la dinámica de la historia y que te deja atónito. Gong. De un solo plumazo, el autor le da sentido a la lectura y se lleva el premio gordo pasando por encima de los demás libros de casas encantadas. Cuando llegas al final se lo perdonas todo: los diálogos traídos por los pelos, el escritor listo, la agente pija, la vidente triste, el baño de tópicos y los pequeños fallos narrativos. Todo. Es un final digno de un maestro y necesitas volver a leerlo una y otra vez para creértelo. Solo por eso, es un libro altamente recomendable para todos los amantes del género. Además, la edición es bonita e incluye varios dibujos que te meten aún más en la historia, lo cual siempre se agradece. Para los que viváis en Barcelona, se puede encontrar en una tienda de segunda mano de la calle Asturias, en Gracia. Su precio ronda los 5 euros, una cantidad más que aceptable para disfrutar de una historia única que os dejará huella. No quiero ni imaginarme cómo hubiera quedado esta novela con menos tópicos y un poquito más de rock and roll narrativo. Me asusto solo de pensar en su posible grandeza.


sábado, 25 de enero de 2014

BUTCHER'S CROSSING, de JOHN WILLIAMS



Will Andrews, un joven pipiolo de veintipocos años, abandona sus estudios en Harward y se marcha al oeste para encontrar esos recónditos misterios de la naturaleza que acabarían dando un sentido a su vida. Corren los años setenta del siglo XIX y la mayoría de pueblos del oeste no son más que un conglomerado de casas mal construidas y habitadas por putas y cazadores de tres al cuarto que cazan de día y se emborrachan de noche en el Saloon del pueblo en medio de una timba de póker. Oeste americano en estado puro, 100% auténtico. Tan visual que la imagen aparece en alta definición ante nuestros ojos. El joven Will se establece en Butcher's Crossing, un paraje olvidado de la mano de Dios donde conoce a Miller, un cazador de pura cepa con quien decide emprender una alocada aventura hacia Colorado en busca de pieles de búfalo. El viaje no presagia nada bueno y el grupo, cuatro personas en total, pasa por todo tipo de privaciones hasta dar por fin con una gran manada que les proporcionará pieles y dinero. Todo parece ir por buen camino, pero el invierno está a las puertas y la codicia del hombre acabará cobrándose un precio muy elevado. Dicho esto, imagínate ahora que eres un autor desconocido y envías una novela de estas características a la mayoría de editoriales y agentes literarios de este país. ¿Quieres saber lo que van a hacer con ella? Venga, te echo una mano: metérsela por el culo. Ni siquiera van a abrir el archivo de word, tal como lo oyes. No esperes esa oportunidad porque nadie te la va a dar, siento decírtelo de esta forma. ¿Sabes por qué? Venga, vuelvo a ayudarte: porque en este país se vive de puta madre y se come y se bebe como en ninguno, pero no esperes que los editores tengan los cojones suficientes como para lanzar una novela vital de supervivencia como sería la obra de John Williams. Solo lo harán si ven el cometa reluciente y su cola de éxito que viene de Estados Unidos. Solo así. En todos los otros casos pasarán de ti y ni siquiera se molestarán en decirte que no. ¿Sabes por qué? Te lo digo: porque si la mayoría ni siquiera tienen cojones para contestar a un correo electrónico, ¿cómo demonios van a empatizar con la historia de un chaval que deja la universidad y va a cazar búfalos en un territorio salvaje donde sobrevivir se convertirá en un reto diario? Yo ya te llamo, yo ya te escribo. Pobres hijos de puta. Necesitaríais una buena temporada en Butcher's Crossing, amigos, y veréis qué huevos de madera os salen. El problema es que hoy en día lo tenemos todo y nuestras preocupaciones se limitas a frivolidades y a necesidades materiales que no llevan a ningún sitio y que solo consiguen ablandarnos un poco más. Por eso pasamos de todo y preferimos ignorar las cosas que enfrentarnos a ellas. Una temporada en Butcher's Crossing y te aseguro que la mayoría de jóvenes de treinta años que todavía viven con los padres encuentran curro en un par de días y dejan de atontarse delante de la consola.
Este libro de Williams, para mí incluso superior a Stoner, su anterior novela, es una historia dura y rebosante de vitalidad. Su estilo, fresco y depurado, es un himno a la sencillez y a la narrativa sin pretensiones que consigue llegar al corazón de los lectores con la sola fuerza de las palabras. Un par de fragmentos:

"Pensaba que ese era el principal significado que podía encontrarle a la vida, y le pareció que todo lo acaecido en su niñez y en su juventud había sido un preámbulo para el preciso instante en que ahora se encontraba, como un pájaro antes de alzar el vuelo" (pág.: 66).

"Pues no hay nada, ¿entiendes? Naces, mamas mentiras, te crías en casa con mentiras, aprendes todo tipo de mentiras en la escuela. Toda una vida llena de mentiras, y luego, cuando ya vas a morir, tal vez te das cuenta de que no hay nada, nada salvo tú mismo y lo que podrías haber hecho. Pero, claro, no lo hiciste porque esas mentiras decían que había algo más. Y entonces te das cuenta de que podrías haber tenido el mundo entero, siendo el único que conoce el secreto... Pero ya es demasiado tarde. Te has vuelto viejo y no hay vuelta atrás (pág.: 328).

Una lectura altamente recomendable, sobre todo para aquellas personas que necesiten endurecer un poco sus huevos y que sueltan demasiadas estupideces cada vez que abren la boca.


domingo, 12 de enero de 2014

NO ESTAMOS LOCOS, de EL GRAN WYOMING



La primera vez que vi en la tele a José Miguel Monzón, alias el gran Wyoming, fue hace cuatro años y su humor no acabó de convencerme. Pese a ello, decidí darle una segunda oportunidad y con el tiempo el hombre acabó conquistándome por completo. Pasados unos años, resulta que solo enciendo la caja tonta en contadas ocasiones, una de ellas de nueve y media a diez y media de la noche, hora en la que se emite en la Sexta el programa El Intermedio y con el que me desternillo vivo. Podríamos decir que Wyoming es al humor corrosivo lo que Mario Vaquerizo es a la frivolidad (la ecuación perfecta). Y encima el gran humorista va y saca un libro. Mi primera reacción cuando una cara conocida de la televisión se empantana en las arenas movedizas de la literatura es de rechazo. Empiezo a pensar en negros (literarios, se me entienda), en campañas mediáticas y en editores con los ojos como platos pensando en la de dinero que les va a caer. Sí, soy un tipo con prejuicios, ¿pasa algo? Solo un pazguato ve honestidad y justicia por todas partes, y lo importante en esta vida es saber vencer los prejuicios y aprender a juzgar las cosas de manera objetiva, aunque cueste un huevo. El caso es que compro el libro y lo leo rápido. Me parto la caja y todos los prejuicios se van a tomar por culo, tanto que pondría la mano en el fuego que el señor Monzón escribió el dichoso libro de puño y letra. El humor es el mismo y la manera de decir las cosas también. Pese a que la primera parte se hace un pelín lenta, la obra no tiene desperdicio y el autor se despacha a gusto relatando los entresijos y la basura tan característicos de la marca España. La moraleja rezuma como un mantra de cada página: ¿Dios, en manos de qué gentuza estamos? No se trata de hacer demagogia ni de ser partidario de un bando u otro, sino simplemente de decir las cosas como son (este servidor es un apolítico y nunca ha votado a nadie en su vida, como muchos bien sabréis). Pero lo del Partido Popular es muy fuerte. Marca España en estado puro. Ineptos que eligen a ineptos. Corruptos que se llevan calentita nuestra pasta. Primos y lameculos encargados de presidir el gobierno de este país. Mi padre siempre me repetía de pequeño que basta con mirar a la gente a la cara para hacerte una idea de su calaña. Mirad un segundo a Camps, o a Bárcenas, o a Aznar, o a Dolores de Cospedal. La pregunta que sopla en el viento es: ¿Tienen pinta de personas honestas y limpias? Les prestaríais cinco euros con la promesa de que os los van a devolver al día siguiente? Ni harto vino, tío. Este libro analiza la historia reciente de España, incluida esa época ominosa llamada franquismo, y nos explica el porqué de ciertas conductas y maneras de pensar obsoletas que están todavía muy arraigadas en nuestra sociedad. Ayer por la noche, haciendo zapping, di con un programa de debate sobre el peliagudo problema del aborto, tan en boga en estos días. Entre los tertulianos, había un chavalín de diecinueve años encorsetado y recién salido de la peluquería PP: un viejo hecho a medida. Estaba allí como vicepresidente del proyecto +vida (véase también Nuevas Generaciones del PP) para demostrar lo buena que es la nueva ley contra el aborto. Mi reflexión es la siguiente: "¿Cómo es posible que un crío que probablemente ni sepa donde está la vagina se ponga a debatir sobre ese tema? Es algo tan esperpéntico que resulta ofensivo para la inteligencia. En este caso, el libro de Wyoming nos explica que la culpa no es del chaval, sino de los padres, y por supuesto la comparto. El tío no es más que un pijillo que espera a que salgan sus padres de casa para hacerse una paja. Vicepresidente de +vida: me caigo de la silla de la risa y me hago daño. Choco la cabeza contra el mármol y sigo riéndome. Me da igual haberme quedado tonto para el resto de mi vida; no puedo parar de reírme y necesito beber agua para calmarme. Vete a jugar al fútbol con tus amigos, chaval, y déjate de chorradas. Piensa en ligar, lee buenos libros y deja a un lado los fantasmas de los fetos. Tranquilo, ya irán a por ti cuando dejes preñada  a la novieta de la universidad que piensa como tú, no te preocupes. Entonces ya hablaremos. Moraleja: si en casa te comen el coco desde pequeño y te inculcan ideales dogmáticos (yo solo hablo catalán esté donde esté, no al aborto, España nos roba, la independencia, las morenas son más listas que las rubias, etc.), llegarás a los dieciocho con los sesos hechos papilla y lo vas a tener todo muy jodido.
Este libro va de esto y de mucho más, y os aseguro que vale la pena. Algunos párrafos:

"Cuando Francis Ford Coppola rodó la célebre boda de Connie Corleone, la hija de Don Vito, en la primera parte de El Padrino, no sabía que estaba haciendo la versión ultralight de un suceso marca España" (véase la boda de la hija de Aznar).

"Los señores que han traído hasta aquí a los países del sur de Europa, esos especuladores que no dudan en hundir a una nación si eso les supone un beneficio por mínimo que sea, son de los suyos. Neoliberales, como ellos. Piensan que la mejor política imaginable es la de toma el dinero y corre. Lo llaman libre mercado, que suena mejor" (pág. 192).

"Esos señores son los que dicen que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Estos señores junto con la Conferencia Episcopal y el gobierno neoliberal forman el triumvirato que decide lo que va a ser de nuestras vidas. Malos tiempos para la lírica" (pág. 225).

Sin lugar a duda, el mejor libro de no-ficción sobre la actualidad que podéis encontrar en las librerías. Dinero bien invertido. Señor Monzón, me como mis prejuicios acerca de los tíos de la tele que escriben libros y me quito el sombrero. Firmado: un fiel admirador.



domingo, 5 de enero de 2014

PREMIO DARDOS 2014



El bloguero Molina de Tirso me acaba de comunicar que este blog, Atalaya de la vida humana, ha sido galardonado con el Premio Dardos. Se trata de un premio otorgado a blogs que transmiten valores éticos y culturales. Las reglas de este premio son muy sencillas y fomentan la publicidad de los blogs por este mar sin horizonte llamado internet. El ganador tendrá que:

1) Incluir una imagen del premio en su blog.
2) Mencionar y enlazar el blog que le ha otorgado el premio.
3) Otorgar el premio a 15 blogs.


Mis 15 blogs seleccionados son:

1) ESCRITO EN EL VIENTO: dirigido por José Ángel Barrueco, es uno de los mejores blog sobre cine y buena literatura. 

2) EL VIENTO QUE AGITA LA CEBADA: todo sobre la literatura de calidad de la mano de Mario Crespo.

3) POR QUIEN DOBLAN LAS ESQUINAS: el blog de la Barcelona diversa desde el punto de vista de Luis Fernández Zaurín, un periodista de pura cepa.

4) LOS MUNDOS DE NICARO: antes de ser escritores hay que ser unos buenos lectores. Este blog es la clara demostración de ello.

5) JUNTANDO PALABRAS: Daniel Ruíz García escribe como los ángeles, y él lo sabe.

6) ESTADO CRÍTICO: o crítico estado, como se quiera leer. La mejor literatura del momento.

7) APOSTILLAS LITERARIAS: calidad y calidad y calidad.

8) BIBLIO-FILO-SOFIA: un buen blog de filosofía para ayudarnos a pensar y a abrir de par en par ese cofre misterioso llamado mente. 

9) BURBUJAS DE LETRAS: interesante blog sobre la buena literatura.

10) LO QUE LEO: sin duda uno de los mejores blogs de reseñas literarias que hay en este momento.

11) ARCANA MUNDI: para los que se quieran enterar de cómo van de verdad las cosas. 

12) LA TORMENTA EN UN VASO: blog de reseñas literarias de gran calidad.

13) ELÍAS GOROSTIAGA: todo sobre el cine, la literatura y la vida.

14) EL MAR DE LETRAS: reseñas elaboradas sobre la literatura de verdad. Muy interesante.

15) BACOVICIOUS: underground en estado puro. Literatura, visceralidad y rock en roll a tope.


Enhorabuena a todos estos blogueros y gracias a Molina de Tirso por seleccionarme. Aquí os dejo su blog:




Que paséis un buen día de Reyes y leáis libros cojonudos. Salud.